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lunes, 21 de octubre de 2013

Concierto de Rosendo, 19/10/2013 - Onda

Este pasado sábado tocaron Rosendo y Loquillo en el Recinto Multiusos de Onda (Castellón). Del concierto de Loquillo poco os puedo hablar, entre que me perdí la primera media hora de actuación en la barra tratando de conseguir un par de bebidas, y que sólo conozco los 4-5 éxitos que se sabe cualquiera y el resto de su discografía es muy desconocida para mi (llamadme inculto), pues eso, que no tengo mucho criterio para valorarlo como corresponde. Pero puedo decir que es todo un showman, que no tiene nada que ver con Rosendo en el escenario y que mete mucha más caña de la que pensaba.


Centrándome ya en el show del maestro Rosendo, el setlist me gustó más que el del concierto de hace un par de años en Alcora, aunque se dejó fuera temas del A tientas y barrancas, uno de sus discos más duros. Arrancó con "A dónde va el finado", demasiado tranquilo para mi gusto como tema de inicio, pero con "Listos para la reconversión", "Cosita" y la nueva "Al lodo brillo" la cosa cogió buen ritmo.  Luego fueron cayendo los clásicos "Hasta de perfil", "Salud y buenos alimentos", "Majete!" o "Pan de higo", entre otros. Es curioso como un tema que comienza con picaporte y sigue con palabros como berberecho o solomillo tenga tanto éxito entre la gente. "Masculino singular", claro, todo un temazo simple pero muy efectivo.


Del nuevo álbum Vergüenza Torera que ya comentaré otro rato, tocó un total de 5 temas, y aunque son de los más cañeros del disco, eché de menos un tema que me tiene enamorado desde que lo escuché por primera vez, que es "Cuándo". Pero bueno, con una discografía de casi 40 años y 18 álbumes de estudio, imagino que elegir los veintipico temas que tocar en poco menos de 2 horas tiene que ser bastante complicado, y nunca se podrá dejar contento a todo el mundo. Los fijos de Leño fueron "Qué desilusión" (que ya figuraba en el directo del '89, pero que el sábado me dio la sensación que tuvo un solo simplificado respecto de la versión original) y la ya fija y conclusiva "Maneras de vivir".

Rosendo mantiene el gran nivel de siempre, sin efectos especiales pero con un 100% de profesionalidad y entrega. Ir a sus conciertos es no jugársela, uno sabe que se lo va a pasar bien y que va a tener delante a un artista (y a una gran banda) que, sin grandes alardes técnicos ni movimientos coreográficos espectaculares, le va a proporcionar casi 2 horas de muy buen rock and roll, con el mérito añadido de tener casi 60 años y no arrastrarse por los escenarios como otros a su edad, más bien todo lo contrario. Esperemos que nos siga regalando actuaciones como esta por muchos años más.

El setlist del concierto:
A dónde va el finado
Listos para la reconversión
Cosita
Al lodo brillo
Haciendo cábalas
Hasta de perfil
Amaina tempestad
Y venga vueltas
Muela la muela
Vergüenza torera
Salud y buenos alimentos
Qué desilusión
Cada día
En agua caliente
Majete!
Masculino singular
Flojos de pantalón
Pan de higo
Agradecido

Bises:
...Y dale!
Maneras de vivir
Navegando

Salu2, Paco.

sábado, 16 de febrero de 2013

Concierto de Doctor Queen, 15/02/2013 - Castellón (Sala Magic Box Auditori Castelló)

Doctor Queen es una banda argentina tributo a Queen que lleva muchos años rodando por el mundo y, según algunos, es la mejor en lo que hace. Su cantante, Jorge Busetto (que de hecho es doctor, de ahí el nombre de la banda), tiene bastante parecido con Freddie Mercury (y de cerca también a Ricky Gervais), y copia en escena tanto el peinado y bigote de Freddie como las vestimentas que lucía aquél en sus conciertos, incluyendo la peculiar chaqueta amarilla de múltiples cierres, el traje de cuero del video-clip de "Crazy little thing called love", los pantalones rojos de "Radio Ga Ga", camisetas ochenteras varias (no faltó la de Flash), la capa real roja -corona incluida-, y cómo no, la ropa de travesti ochentero para "I want to break free". Obviamente, también copia miméticamente todos los gestos de Freddie en escena, y en mitad del show hace ese juego gorgorito-respuesta del público que solía hacer Mercury en sus conciertos como el mítico de Wembley.

 Foto cortesía de Raquel.

A nivel vocal su voz tiene un timbre muy parecido. Me dio la impresión que en ciertos temas alcanzaba a Freddie en muchos tonos altos, pero en otros se contenía y no llegaba tan alto, sobre todo al principio del concierto (podría ser por no tener la voz lo suficientemente caliente aún), y en ocasiones la vocalización podía ser mejorable. De todos modos, imitar a un cantante tan potente y peculiar como Freddie Mercury es muy complicado, y Busetto en conjunto lo hace muy bien.

Foto cortesía de Raquel.

Respecto al resto de la banda, musicalmente son todos muy buenos. El guitarrista Álvaro Navarro -que físicamente se parece más a Raimundo Amador que a May- se esfuerza en tocar como el requeteperfeccionista Brian May y se le acerca, aunque su papel también es muy complicado, dado que May complicaba mucho sus pistas de guitarra en los discos de Queen. El bajista Gus Dicun -que guarda mucho parecido físico con John Deacon- clava las líneas de bajo de aquél, y el batería Eze Taylor, aunque no se parezca tanto a Roger Taylor (bueno, lleva un polo rayado estilo presidiario, algo es algo) y no suelte sus estridentes falsetes, también realiza muy bien su función.

Foto cortesía de Raquel.

En conjunto es una gran banda tributo y la ejecución de los temas es calcada a cómo los hacía Queen, incluyendo las intros en vídeo, imágenes de conciertos de Queen, alargamientos de temas, fragmentos de teclado, etc. Todo está muy trabajado, incluso han grabado el trozo operístico del vídeo de "Bohemian Rhapsody" con su propia imagen y voces, y ejecutan dicho tema tal y como lo hacía Queen, "escondiéndose" en la parte de ópera y volviendo a salir en la parte heavy. Al comienzo de algunos temas, Busetto/Freddie sale de la parte trasera de la sala y se mezcla con el público mientras canta, y al final del concierto bajan del escenario para hacerse fotos con los asistentes (gente de "mediana edad" como se dice ahora, o carrozas de toda la vida), todo un detallazo.

El set-list (el orden no es el exacto y algunos temas no pude reconocerlos, pero bueno) fue el siguiente:
One vision
Tie your mother down
I want it all
Another one bites the dust
Under pressure
Don't stop me now
A kind of magic
Medley (temas antiguos)
In the lap of the gods
I want to break free
Radio Ga Ga
Somebody to love
Bohemian Rhapsody
Love of my life
Brighton rock (solo de guitarra)
Innuendo
Crazy little thing called love
You don't fool me
Tema de Roger Taylor
Solo de batería + solo de bajo
Barcelona
We will rock you
Seven seas of Rhye
I was born to love you
God save the Queen
We are the champions

Bises:
I want to break free
The show must go on

Salu2, Paco.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Concierto de Deep Purple, 13/09/2008 - Grao de Castellón (XXV Concentración Harley-Davidson Club)

El heavy metal tiene su propia trinidad fundadora "oficial", a saber: Led Zeppelin, Black Sabbath y Deep Purple. Fuera se suele dejar a grupos como Grand Funk Railroad o Blue Cheer, pero eso es otra historia. El caso es que, de estos tres grupos, todos nacidos a finales de los 60s, los únicos que gozan de cierta salud actualmente (giran con regularidad y sacan material nuevo, vamos) son los Deep Purple.


La banda dio un recital anoche en el marco de la XXV Concentración del Harley-Davidson Club celebrada en el Grao de Castellón. La organización quería celebrar por todo lo alto los 25 años de tal evento motero y decidió tirar la casa por la ventana trayendo a los ingleses. La verdad es que había leído por internet noticias contradictorias sobre su set-list: que si tocarían durante 3 horas incluyendo todos los temas del mítico "Made in Japan" (se dejaron fuera "The mule", así que no), que si harían una parte con canciones propias clásicas y otro dedicado al mundo de la moto, etc. Al final nada de nada, un concierto estándar de poco más de hora y media con temas que, por lo que he podido comprobar, coinciden con los de otros conciertos que han hecho por Europa. ¡Pero qué señor concierto!

En general el grupo mantiene la calidad musical que le ha hecho tan grande en 4 décadas, salvo por el estado de la voz de Ian Gillan, claro. Ya se sabe que la voz es el instrumento que más castiga el paso de los años, y los tonos altos que puede cantar cada vez son menores, pero aún así trata de suplirlo con una mezcla de carisma, algunos falsetes por aquí y algunas notas de Steve Morse tapando su voz cuando no llega por allá (un truco clásico para disimular carencias vocales).


Pero si hay alguien que sobresale es Steve Morse. Aunque su estilo no es de mis favoritos (no me gustan los guitarristas que vomitan 200 notas por segundo) y creo que en ocasiones se repite un poco (tiene un barrido típico que he oído ya en varios de sus solos), la verdad es que su dominio de la guitarra es apabullante. Tanto que fue la estrella total del show, por los comentarios que capté de personas de nuestro alrededor. En especial, en su momento de gloria, su solo: en un momento dado su guitarra se transforma -musicalmente- en una flauta y de ella emana una delicada y emotiva melodía. Aparte claro, de su ya clásico medley, en el que repasa riffs clásicos de otras bandas como Led Zeppelin o AC/DC o del típico juego con la audiencia "yo toco este punteo y vosotros lo repetís". Un fiera.


Centrándome en el concierto, arrancaron con casi media hora de retraso con "Fireball", "Into the fire" y "Strange kind of woman" del tirón. Al final del último tema Gillan y Morse trataron de repetir el juego que hacían en los 70s Blackmore y Gillan, cuando el primero tocaba un punteo que Gillan repetía con su voz, acabando finalmente en un largo grito, pero claro, los años pesan y no es lo mismo. Siguieron tocando temas de su últimos LPs "Rapture of the deep" y "Bananas" y clásicos principalmente con solos de Morse (mencionado anteriormente) y Don Airey, que nos hizo un guiño colando la melodía del "Qué viva España" entre varias. Por entre medio tocaron "Mary Long", para mi un temazo y una sorpresa ciertamente, por ser poco conocido.

Para cerrar el concierto antes de los bises se reservaron la artillería pesada: "Perfect strangers", "Space truckin'" (introducida por el bajo de Roger Glover), "Highway star" y la mítica-clásica-típica-archiconocida "Smoke on the water", con su clásico riff en sol. Mejor dicho, con EL RIFF, la progresión de acordes con la que Ritchie Blackmore marcó a cientos de músicos que le siguieron. Fue con diferencia el tema más coreado, ya que más de uno y de dos sólo se conocía esa canción de los británicos.


Tras la clásica pausa para hacer como que se van pero vuelven, los bises: "Hush" (es curioso que Gillan se digne a cantar este tema que no es de su época y que no quiera hacer lo mismo con los de Coverdale, una pena) y "Black night", introducida por un solo de Roger Glover, que demostró que no es manco tocando las gruesas cuerdas de su bajo. El único instrumentista que no hizo su solo fue Ian Paice (mezcla entre Elton John y Tim Robbins, por cierto), pero aún así quedó patente porqué es el único miembro de la banda presente en todas sus formaciones o Mark's, como les llaman ellos.

Os pongo el set-list, que puede contener algún error en el orden:
Fireball
Into the fire
Strange kind of woman
Rapture of the deep
Contact lost
Solo Steve Morse
Well dressed guitar
Wring that neck
The battle rages on
Mary Long
Solo Don Airey
Perfect strangers
Space truckin'
Highway star
Smoke on the water

Bises:
Hush
Solo Roger Glover
Black Night


Salu2, Paco.

jueves, 27 de marzo de 2008

Concierto de Chuck Berry, 26/03/2008 - Auditori de Castelló

Decía John Lennon que si el rock and roll no se llamara rock and roll, se tendría que llamar Chuck Berry. Y si lo decía Lennon, por algo sería, ¿no?

Berry es, junto con Elvis, Jerry Lee Lewis, Eddie Cochran, Buddy Holly y otros, uno de los padres del rock, precursor de lo que ahora llamamos guitar heroes, y uno de los pocos de esa gran generación que aún sigue con vida. Y de los pocos supervivientes, es de los afortunados que aún conservan la suficiente salud como para permitirse realizar giras mundiales. A sus 81 añazos. ¡¡¡81!!! Si hace meses decía que a los 62 años quería ser como John Fogerty, con 81 quiero ser como Chuck Berry, sí señor.

Ayer tuve la enorme suerte de poder verle en concierto en Castellón (¡gracias Laur@ por conseguirme las entradas!). La verdad es que me esperaba menos de lo que ví, ya que antes del concierto repasé algunos vídeos de Berry colgados en YouTube y crónicas de sus últimos espectáculos y no me daban buenos augurios: que si se desafinaba con la guitarra, que si tenía que sentarse entre canción y canción, que si tocaba muy poco rato, etc. Pero ayer -casi- nada de eso sucedió. No salí defraudado en absoluto, más bien al contrario.


El espectáculo comenzó con "Roll over Beethoven", "School days" y "Sweet little sixteen". Un trío de ases, vamos. De entrada, sorprende que con 81 años toque su Gibson con la soltura con que lo hace para tener su edad, sinceramente. De vez en cuando se le cuela algún pequeño error, algún acorde fuera de tono, pero son fallos perdonables. Berry acompaña pasajes de sus temas con gestos, de vez en cuando se acerca al pianista, un chaval noruego de veintipocos años realmente muy bueno con las teclas, otras -las menos- al resto de banda, y presenta las canciones en un inglés sureño difícil de pillar por mí. Cuando el guitarra hace un largo solo, Chuck reclama insitentemente que el foco se dirija a su compañero de banda y no a él mismo, del mismo modo que pide que aplaudamos al pianista cuando termina un solo. Gestos de generosidad de toda una leyenda.

Tras esos temas se marca el blues "It hurts me too" que también popularizó en su día el gran Elmore James. Berry deja que tanto el guitarrista (un tipo con una Strato bastante estático, por cierto) y el pianista (repito, un crack) tengan sus respectivos solos. Después vuelven a caer más clásicos de los que no recuerdo el orden concreto, como "You never can tell", en el que Berry hace el solo de piano con su guitarra de forma ciertamente lograda, "Memphis Tennesse" o "Reelin' and rockin'". En algún solo del pianista o del guitarra aprovecha para apoyarse en un ampli, secarse el sudor y echar un trago. En otro momento se pone la guitarra en un hombro y la toca de forma parecida a un violín, y en otro me vienen a la mente los Scorpions cuando se pone entre el bajista y el guitarrista y los tres se mueven rítmicamente con la música. Si se llega a subir como aquellos sobre las rodillas de sus músicos, me caigo del palco...


Al interpretar "My ding-a-ling", acompaña la cachonda letra con numerosos gestos que la hacen más entendible a los que no aprendimos inglés en Opening. Y cuando ataca las notas del archi-mega-ultra clásico "Johnny B. Goode" (como diría Marty McFly, "se trata de un riff en si, vigilad los cambios y no os perdáis"), la gente se anima aún más, aplaude y gritamos todos el mítico estribillo "go Johnny go", alcanzando el clímax cuando hace su típico andar del pato durante el solo. Solo por eso ya vale la pena la asistencia.

En el largo tema final "House lights", sucede algo gracioso: pide a los miembros de seguridad que le suban algunas chicas al escenario. En la primera fila, unos fans lo malinterpretan y se suben al escenario haciéndole gestos de alabanza, momento en que un miembro de la organización los invita a bajar amablemente, y justo después se dedica a recoger chicas y no tan chicas y a subirlas con Berry. El concierto acaba con las chicas (y un par de críos de unos 8 años) bailando en la tarima mientras Berry abandona el escenario por donde vino, tocando los acordes finales del tema fuera de la vista del público. Curioso cuanto menos. Luego el guitarrista presenta a la banda y bye bye. A pesar de la ovación, los "we want more" y los pitos de la gente, Berry no vuelve.

Atrás queda casi 1 hora de concierto, nada mal para alguien de 81 años, repito, que me deja un buen sabor de boca, mucho mejor de lo que esperaba, y sobretodo no empaña la imagen de mito rockero que tenía de Chuck Berry.


Salu2, Paco.
P.D.: La foto no tiene calidad pero es lo que hay, ya que no dejaban entrar cámaras y mi móvil no tiene chorrocientos megapíxeles...

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Concierto de Rosendo, 07/09/2007 - Vila-Real


Ir a un concierto de Rosendo es como volver a ver uno de tus clásicos favoritos del cine cuando lo echan por la tele: ya sabes cómo empieza y cómo acaba, no llevas ninguna sorpresa en los momentos álgidos y casi te sabes lo que dicen los protagonistas palabra por palabra, pero cada vez que sucede no puedes dejar de estar ahí pegado y tratas de no perdértelo nunca.


Lo dicho, con el Rosen me pasa algo parecido últimamente. Lo he visto 3 veces en los últimos 4 años (este año 2, una en el Viñarrock y la otra es la presente), y estoy convencido que la próxima vez que se acerque estaré ahí de nuevo. Y dará igual que la mayor duda sea si irá de blanco o de negro (¿eh, Lola?), que se mueva menos que un perro de escayola, que en el escenario no lleve ni un triste telón de fondo ni efecto especial alguno (bueno, algo de humo seco) o que algunas de las letras que cante al unísono con él no las entienda demasiado, porque igualmente se meterá al público en el bolsillo al arrancar con "Agradecido", cuando toque "Flojos de pantalón" o "...Y dale!" la gente se volverá loca, se saldrá en el solo de "Mala vida", jugará con la complicidad del respetable al tocar los primeros acordes de "Manifiesta deprimente" e incluso hará que las nuevas canciones sean coreadas como los grandes clásicos (también ayuda que el disco lleve casi 5 meses en la calle).


El concierto presente se celebró en la plaza Els Llauradors de Vila-Real, junto al Estadio El Madrigal y duró cerca de hora y tres cuartos. Rosendo salió en tejanos y camiseta blanca al son de la intro de "Agradecido", y a partir de ahí mezcló clásicos de los 80 (muchos) y un par de Leño con temas de sus últimos álbumes, incluyendo 4 de su último disco El endémico embustero y el incauto pertinaz y pasando de puntillas sobre su período de la segunda mitad de los 90 y principios de los 2000. Aunque escénicamente el tío Rosen es bastante estático, la verdad es que musicalmente es insuperable y hace gala de una profesionalidad acojonante, ya que consigue clavar todos y cada uno de los temas y solos que ejecuta tal y como fueron registrados en su momento, aunque improvisando tampoco está manco. Y su voz tampoco ha perdido fuerza (vale, no ha cantado nunca como Rob Halford, pero ya me entendéis).

Por ponerle pegas, eché de menos algún tema del Para mal o para bien (para mí es uno de sus mejores discos) o del A tientas y barrancas, y hubiera preferido que cerrara el concierto con algún clásico en lugar de con un tema nuevo.

Al final del bolo tuvo el detalle de hacer un segundo bis, ya que la gente seguía aclamándole tras tocar la traca final habitual.

El set-list (no coincide en orden con el real):
Agradecido
Loco por incordiar
Listos para la reconversión
Salud y buenos alimentos
Mala vida
El asa del cubo
...Y dale!
Harto
A donde va el finado
Quien le mece la hamaca
Entre las cejas
Cara a cara
Flojos del pantalón
Cada día
Duele pensar
Manifiesta deprimente
Masculino singular
La fauna
Vaya ejemplar de primavera

Bises (1):
Navegando
Maneras de vivir
Pan de higo

Bises (2):
La triste cagalera


Salu2, Paco.