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viernes, 1 de marzo de 2013

"Music From Another Dimension!", Aerosmith (2012)

Aunque Aerosmith es mi banda de rock favorita de todos los tiempos hasta el punto que muchos de sus discos que los críticos en general consideran mediocres, a mi me gustan, debo reconocer que este trabajo es de los peores de su carrera. Tiene algunos temas muy buenos, pero el gran número de baladas, el que sean tan repetitivas y empalagosas (se ve que han olvidado cómo hacer baladas potentes como "Angel", "Dream on" o "Cryin'"), que hayan reutilizado tomas de discos anteriores, que sigan empeñados en sobreproducir las canciones y que hayan desperdiciado a un productor como Jack Douglas, con el que tan buenos trabajos firmaron en el pasado, hacen que sea algo olvidable.
Hacía 10 años que no editaban un disco completo con material nuevo, desde su "Just Push Play", y 6 desde su último trabajo de estudio "Honkin' on Bobo", y muchos fans estábamos esperando este trabajo con curiosidad, ya que, aunque no paraban de soltar tópicos en plan "volvemos al sonido clásico", el contar con Jack Douglas a la producción hacía presagiar un disco mejor que los 2 anteriores de material original... pero no ha sido así. La voz de Steven Tyler ha perdido algo de potencia y suena más rasgada, pero es lógico en una persona de su edad, y Joe Perry tampoco puntea con tanta velocidad e imaginación como antes. El resto de la banda muy bien, como siempre. El problema está en el departamento de composición.

Para abreviar, me "ventilaré" primero las baladas: "Tell me" (compuesta por el bajista Hamilton), "What could have been love", "Can't stop loving you" (con la colaboración de Carrie Underwood), "We all fall down" (de la ínclita Dianne Warren del infame "I don't want to miss a thing"), "Closer" y "Another last goodbye", son excesivas, blanditas, insípidas y ñoñas. Todas. Las seis. Incluso "Closer", que al principio engaña un poco y parece un tema interesante, pero que se desinfla en cuanto llega al puente.

Respecto a los temas más rockeros, tenemos la inicial y prometedora "Luv XXX" (con toques a lo Beatles en su estribillo), "Legendary child" (un buen tema que avanzaron en verano, hecho con tomas del "Get A Grip"), o "Beautiful", una canción que comienza con un rapeo de Tyler que desemboca en un fallido estribillo. Los cortes más rápidos y potentes son "Street Jesus" y "Love you alot", con un estribillo muy pegadizo, un temazo. Pero mi tema favorito con diferencia es "Out go the lights", un refrito de un viejo tema inacabado llamado "Guilty Kilt" que suena realmente bien, con unos coros femeninos muy logrados. "Something" es un tema raro, cantado por Perry y con tono un poco psicodélico, un extraño experimento que no me acaba de desagradar. Por último, "Oh yeah" y "Freedom fighter", ambos compuestos por Joe Perry (que canta el segundo) son temas de estilo muy similar y tempo parecido, casi clónicas, otra muestra de la falta de imaginación de la banda, por lo que se podían haber ahorrado uno de ellos.

Para terminar, una reflexión: que la tecnología te permita meter más de 80 minutos de música en un soporte no te obliga a rellenarlo todo si vas a hacerlo con eso mismo, con relleno. Se puede editar un CD con "únicamente" 45 minutos de música y salir airoso.

Os dejo con el videoclip del primer single, "Legendary child":

Salu2, Paco.

sábado, 30 de enero de 2010

Discos

No me atrevo a poner "Novedades discográficas" como otras veces porque estos discos ya llevan meses en el mercado...


"Cosmic Egg" - Wolfmother

Parecía que la banda australiana estaba condenada a desaparecer tras la marcha del batería y el bajista pero no, su líder, el guitarrista y cantante Andrew Stockdale reclutó a otra base rítmica y a un segundo guitarra y así han vuelto a la carga esta vez en forma de cuarteto. Este es su segundo LP, del primero os hablaré un poco en otro Sangre fresca en el rock and roll.

Si el primer disco era una compilación de potentes riffs de corte setentero muy al estilo Black Sabbath o Led Zeppelin con algún solo de guitarra, esta vez Stockdale (compositor de todos los temas) ha elaborado algo más los temas, quizás por contar ahora con otra guitarra o quizás para no quemar la fórmula inicial tan pronto. Este disco cuenta con más solos, tiene canciones de estructura más compleja y da la sensación general de ser un disco más variado que el anterior. Ojo, su primer LP Wolfmother es un gran disco, pero este segundo tiene una elaboración mayor que para mi gusto hace que su calidad sea superior.

Aún así, tenemos temas que podrían haber estado en el primer disco, como la inicial "California Queen", la potente "New moon rising", "Pilgrim", con su parte heavy hacia el final, o incluso "Phoenix". Sin embargo, con "White feather" se meten en terrenos más poperos y ligeramente funkys. algo que sorprende la primera vez que se escucha. "Violence of the sun" es una medio-balada innovadora de la que me gusta especialmente su comienzo y cómo evoluciona hacia una atmósfera más oscura gracias sobre todo al trabajo del batería. Por otro lado, "Far away" sí es una bonita balada clásica aunque un pelín previsible y con mensaje final (Creo que el amor va a durar para siempre y está todo dentro en mi mente).

Y si alguien duda de la influencia de los Sabbath en Wolfmother que escuche "Sundial" y me diga si no le recuerda a "N.I.B.", desde la intro hasta los coros, aunque también salpican de toques "sabáticos" otros temas, como "In the castle", que arranca con un psicodélico Hammond y deriva posteriormente hacia una cabalgada metálica, donde sobresale especialmente la guitarra solista al final. Para acabar el repaso de los temas, la ración de medios tiempos la tenemos con "In the morning" o la más cañera "100.000 feet".

En definitiva, un disco muy recomendable para aquellos que os guste el rock duro y no tanto al estilo Black Sabbath, Deep Purple o Led Zeppelin, cuyo cantante ciertamente tiene que haber influido muchísimo a Andrew Stockdale en su peculiar (y aguda) forma de cantar.


"Sonic Boom" - KISS

Sí sí, los KISS siguen vivos y grabando discos. La máquina musical de producir dólares a cascoporro fundada hace casi 4 décadas por Paul Stanley y Gene Simmons (los únicos supervivientes de los KISS actuales) han reclutado a Eric Singer, batería que ya colaboró con ellos hace lustros, y a Tommy Thayer, guitarrista del que no sé gran cosa. La portada recuerda al "Rock and roll over", uno de mis discos favoritos de los KISS, y la similitud con su material más clásico no sólo se queda ahí, ya que realmente han intentado hacer un disco de los 70 en los 2000, algo que es para decirles de entrada 'majetes, qué poco os lo curráis', para luego gritar una vez escuchado '¡¡¡sí nena, sí!!! ¡¡¡estos son los KISS que me molan!!!'.

De entrada, "Modern day Delilah" me recuerda a "I want you". Sorprende la voz de Paul Stanley, que aunque se nota algo envejecida (el hombre tiene ya 58 tacos), parece mantener los registros de antaño aunque claro, estos días en un estudio, ya se sabe lo que se puede hacer con las voces pulsando un botón... "Russian roulette" es el típico medio tiempo de temática sexual insinuada cantado por Simmons, que sigue sacando partido a su limitada voz. Le sigue "Never enough", con aire a hair metal ochentero y coros facilones. Con "Yes I now (nobody's perfect)" volvemos a los 70, concretamente a "Mr.Speed", ya que el tema en general y sobre todo los coros son bastante parecidos.

"Stand" vuelve al hard ochentero, un corte sobre la amistad que brilla especialmente por los cambios de voces entre Paul y Gene. "All for the glory" es el primer tema cantado en estudio por Eric Singer, y no lo hace mal, la verdad, aunque las letras son bien simples. "Danger us" es un tema algo flojillo para mi gusto del que salvaría los solos de guitarra. Sobre este tema, decir que Thayer se ha esforzado, quizás en exceso, en tocar al estilo de Ace Frehley, lo cual me deja la duda de cómo toca cuando no lo imita... "I'm an animal" es nuevamente un medio tiempo de Simmons con baterías pesadas cuya temática ya os imaginaréis. "When the lightning strikes" está cantada por Tommy Thayer y sus riffs son puro hard rock clásico, es un tema facilón, vamos. Cierra el disco "Say yeah", cantada por Stanley, con unos coros simplones pero efectivos (Let me hear you say yeah/Yeah yeah yeah/Say yeah/Yeah yeah yeah).

Ya sabéis, si queréis escuchar a los KISS con los achaques de quasi-sexagenarios haciendo música como cuando tenían 20 añitos, haceros con "Sonic Boom": hard rock sencillo, directo y con letras para pensar poco.


"Have guitar, will travel" - Joe Perry

Seguimos con otra joven promesa del rock yanqui, en este caso el guitarra solista de Aerosmith, Joe Perry, que cuenta ya con 59 tacos. Como hace 5 años cuando sacó su anterior "Joe Perry", el hombre estaba aburrido y ha decidido grabar algunas canciones para entretenerse mientras los Aeros se piensan si sacan o no disco nuevo o si tienen que cambiar a Steven Tyler por un cantante más centrado. Sobre esto último, parece que Joe ha decidido hacer el casting en su propio LP, ya que el cantante que ha elegido para que interprete algunos de sus temas (un alemán llamado Hagen) tiene un estilo muy pero que muy parecido a Tyler.

El disco no es tan duro como suelen (o mejor dicho, solían) ser los álbumes de Aerosmith, pero contiene rock and roll de calidad. Abre fuego "We've got a long way to go", un tema rápido cantado por Hagen que de entrada no me gustó por el riff de teclados, pero con posteriores escuchas me gusta más. "Slingshot" está cantada por la grave voz de Joe y es una especie de blues-rock en el que se explaya con la guitarra, que para eso es su disco, claro. En la balada con cierto estilo Aerosmith "Do you wonder?" nos queda bien claro que Hagen podría suplir perfectamente a Steven en el plano vocal, porque el tío demuestra que tiene una voz similar y potente. "Somebody's gonna get (their head kicked in tonite)" es un rock clásico y festero cantado por Perry.

"Heaven and hell" es un medio tiempo con coros cantados a medias por Perry y Hagen que no me acaba especialmente. La stoniana "No surprise" me gusta más: Hagen se luce cantando al estilo Mick Jagger y Joe se marca un solo con talk box. "Wooden ships" es un buen instrumental que me recuerda algo al "The Movie" del "Permanent vacation". "Oh Lord (21 grams)" es una semi-balada acústica con aires gospel. Para cerrar, dos trallazos de rock duro como "Scare the cat" y "Freedom" cantados por Hagen y Joe respectivamente.

En resumen, este disco vale la pena, además de por la calidad de los temas y por escuchar en material nuevo la guitarra de Joe Perry (algo que siempre es un placer), por el descubrimiento -al menos para mi- del cantante Hagen, que esperemos de mucho que hablar en los próximos años, y si es haciendo buen rock, mejor.


Salu2, Paco.

viernes, 5 de junio de 2009

Mis 10 discos imprescindibles: "Willie and the Poorboys" - Creedence Clearwater Revival (1969)

Meses después, retomo esta "saga" con un clásico...

Una vez oí a un locutor radiofónico decir que la Creedence Clearwater Revival fueron los Rolling Stones norteamericanos. Y creo que no iba desencaminado: en sólo 5 años de carrera discográfica y con 7 álbumes de estudio, los californianos dejaron una huella muy importante en la música.: ¿quién no ha oído alguna vez temas como "Proud Mary", "Have you ever seen the rain?", "Fortunate son", "Down on the corner", "Bad moon rising" o "Travelin' band"? Son canciones que cualquiera con una cierta edad, sea o no rockero, podría reconocer. Y casi todas simples (3 acordes y poco más), cortas, muy pegadizas y con una voz inconfundible. De hecho, he de reconocer que la primera vez que escuché cantar a John Fogerty pensé que era negro por lo bien que cantaba...


La Creedence estuvo formada por los hermanos John (voz, guitarra, saxo) y Tom Fogerty (guitarra), Stu Cook (bajo) y Doug Clifford (batería). Su propuesta era bien sencilla: rock clásico tocado de blues, country, rockabilly, folk, algo de psicodelia y cierto aroma pantanoso. Es decir, lo que sería el grueso de la música popular norteamericana, vamos. Temas sencillos como decía, pero con mucho estilo, principalmente por culpa de un genio llamado John Fogerty, compositor de la mayor parte de ellos. La importancia de Fogerty en el éxito de la banda se puede comprobar en su último LP : los otros miembros Cook y Clifford reclamaron participar más en las tareas compositivas y lo consiguieron... y "Mardi Gras" fue un fracaso rotundo.

Centrándome en el disco, éste contiene 10 temas: 8 originales de Fogerty, 1 versión de Leadbelly y una canción tradicional. Y todo clásicos. Por ejemplo, la inicial "Down on the corner", tema alegre y facilón, ideal para aprender a tocar la guitarra, y lo digo de primera mano. Un riff marchoso de 4 notas, 3 acordes para el estribillo y au! Ah sí, y un cencerro... La letra describe a una banda de chavales que tocan en una esquina con instrumentos caseros. "It came out of the sky" es un divertido rock'n'roll clásico que narra qué pasaría en un pequeño pueblo si cayera un OVNI. El Vaticano, la Casa Blanca o el científico del pueblo aportan sus disparatadas ideas para el trasto caído del cielo. La respetuosa versión del "Cotton fields" de Leadbelly, el mítico bluesman del que hablaré algún día, nos transporta a los campos de algodón del sur de los EE.UU.


Y si "Down on the corner" hablaba de una banda que usa instrumentos caseros, "Poorboy shuffle" no es sino uno de los temas que podría tocar perfectamente esa imaginaria banda, ya que podemos distinguir una tabla de lavar, una palangana metálica o un Diddley bow (un palo de escoba con una cuerda). Tan vitalista ritmo nos introduce al semi-blues "Feelin' blue", en el que Fogerty nos demuestra que sin virtuosismos se pueden hacer buenos solos de guitarra. Y llegamos al tema que debe sonar en todo film sobre la guerra del Vietnam: "Fortunate son". El rockero y furioso alegato antibelicista en el que Fogerty se deja el gaznate es un clásico universal.


La dosis de country la pone "Don't look now", un tema con mensaje ('¿quién hará zapatos para tus pies o la ropa que llevas?(...) no mires ahora, no es ninguno de los dos'), aunque no tengo bien claro quien es ese misterioso benefactor... Y el tema tradicional que prácticamente han hecho suyo ya es "The Midnight Special", un clásico folk estadounidense más que versioneado, pero nunca como la CCR. Aún hoy John consigue ponerme los pelos de punta con su 'weeeeeell you wake up in the morning'. Al igual que sus punteos en el instrumental "Side o'the road", ¿inspirado en un ralentizado "Green onions" de los Booker T. & The M.G.'s, quizás? Para cerrar, un oscuro, enigmático y algo hendrixiano tema, "Effigy" que habla veladamente de la bomba atómica. Una joya olvidada bajo mi punto de vista, en la que John y cía demuestran ser unos grandes músicos.

Os dejo con un vídeo de "The Midnight Special" en directo. Al loro con el peinado a lo click de Playmobil de John:


Salu2, Paco.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Mis 10 discos imprescindibles: "Dirty Deeds Done Dirt Cheap", AC/DC (1976)

Pocas bandas hay en el rock que hayan sido capaces de sacar tanto rendimiento a tan pocas notas. Me refiero a bandas como la Creedence Clearwater Revival, los Rolling Stones, Status Quo o los propios AC/DC, de los que voy a hablar en este artículo.


AC/DC siempre se han caracterizado por la simpleza y contundencia de su música. La banda, formada en 1973 en Australia, tuvo como inspiraciones a gente como Chuck Berry, los Stones o T. Rex, y basándose en ese rock'n'roll elaboraron su propio estilo, acercándose más al rock duro. Con una base rítmica formada por la sencilla y "metronómica" batería de Phil Rudd (de la escuela de los Watts, Paice y cía; fue sustituido durante los 80), el bajo de Mark Evans (posteriomente le reemplazaría Cliff Williams) y la clásica Grestch rítmica del infalible Malcolm Young; la inconfundible voz del siempre llorado Bon Scott; y la frenética forma de tocar la guitarra solista de Angus Young, que para mi será siempre un guitarrista de blues encerrado en el cuerpo de un hacha hard rockero, el quinteto aportó aire fresco al naciente heavy metal.


La razón por la que he elegido este LP sobre otros grandes discos suyos como "Highway to hell", "Back in black" o "Fly on the wall" -jejeje, era broma, os he colado el "Fly..." para ver si estábais atentos, no estoy tan loco- es en parte sentimental y en parte musical. La parte sentimental es que fue el primer disco original de AC/DC que cayó en mis manos: un vinilo de mi padre que disfruté hasta la saciedad en un tocadiscos Marantz (mítica marca de hi-fi). La parte musical es que... qué coño, ¡que es un discazo! Contiene todos los elementos que han conferido a la banda identidad propia a lo largo de sus LPs: dureza y simplicidad, unas dosis de humor, unas gotas de lascivia, mucho rock'n'roll, un pedazo de blues para quitarse el sombrero, y todo ello tocado por unos músicos dando el 100% dentro de sus limitaciones.


El potente y pesado riff en Mi del tema título "Dirty deeds done dirt cheap" ya nos anuncia una magnífica obra. La cachonda letra habla de una especie de "Señor Lobo" bastante macarra ("Si estás teniendo problemas con el director del instituto (...) esto es lo que tienes que hacer, descuelga el teléfono, llámame"). En "Love at first feel" Bon nos habla de eso mismo, de un flechazo, aderezado por un riff genuino de la factoría Young&Young.


"Big balls" es uno de los temas más cachondos y lascivos de su carrera, en el que juegan con el doble sentido de ball (cojón/baile de sociedad) sobre una sencilla progresión de acordes. Genial la interpretación de Bon, es un... descojone de canción que engancha con "Rocker", un rock and roll clásico tocado a 3.000 revoluciones por minuto que, por cierto, pocas veces han hecho en directo a su velocidad original y casi siempre lo estropeaban tocándolo más lento. En este tema apreciamos la calidad de Angus como solista. "Problem child" es un gran tema de sencillo riff tal que "Highway to hell" y otros, que describe a un tipo malo malote con el que más vale no cruzarse en una noche oscura...

La cara B del LP (sip, esto tenía 2 caras, qué cosas, ¿verdad?), abre con "There's gonna be somme rockin'", otro rock and roll clásico y festero de letra intrascendente pero con un buen rollo contagioso. "Ain't no fun (waiting round to be a millionaire)" parece la segunda parte de "It's a long way to the top...", y el título ya describe bastante bien su contenido ("No es divertido esperar a ser millonario"), toda una historia de penurias y penalidades hasta llegar a la cima del éxito.


Y a continuación, amigos y amigas, llega un blues... no, mejor un BLUES al estilo AC/DC que es uno de mis temas favoritos de su carrera: "Ride on". Bon Scott interpreta el tema con una gran sensibilidad, mientras Angus mete unos solos más que brillantes, todo sobre una sosegada base rítmica. Mención aparte merece la melancólica (y en ocasiones premonitoria para Bon) letra:

"Tengo otra botella vacía y otra cama vacía,
no soy tan joven para admitirlo,
ni demasiado viejo para mentir,
sólo soy otra cabeza hueca.

Por ello estoy solo, tan solo.
Pero sé lo que voy a hacer

Me voy a largar"

Cerrando el disco, "Squealer", un tema marcado por la base rítmica de Mark Evans, que curiosamente sería sustituido por Cliff Williams en el siguiente trabajo. Otra andanada sexual narrada por Bon con su habitual "sensualidad" cachonda.

Ah, un último comentario: la portada de la versión europea es horrible, comparadla con la original australiana y lo entenderéis...


Como siempre, os dejo con el vídeo de "Problem child":




Salu2, Paco.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Concierto de Deep Purple, 13/09/2008 - Grao de Castellón (XXV Concentración Harley-Davidson Club)

El heavy metal tiene su propia trinidad fundadora "oficial", a saber: Led Zeppelin, Black Sabbath y Deep Purple. Fuera se suele dejar a grupos como Grand Funk Railroad o Blue Cheer, pero eso es otra historia. El caso es que, de estos tres grupos, todos nacidos a finales de los 60s, los únicos que gozan de cierta salud actualmente (giran con regularidad y sacan material nuevo, vamos) son los Deep Purple.


La banda dio un recital anoche en el marco de la XXV Concentración del Harley-Davidson Club celebrada en el Grao de Castellón. La organización quería celebrar por todo lo alto los 25 años de tal evento motero y decidió tirar la casa por la ventana trayendo a los ingleses. La verdad es que había leído por internet noticias contradictorias sobre su set-list: que si tocarían durante 3 horas incluyendo todos los temas del mítico "Made in Japan" (se dejaron fuera "The mule", así que no), que si harían una parte con canciones propias clásicas y otro dedicado al mundo de la moto, etc. Al final nada de nada, un concierto estándar de poco más de hora y media con temas que, por lo que he podido comprobar, coinciden con los de otros conciertos que han hecho por Europa. ¡Pero qué señor concierto!

En general el grupo mantiene la calidad musical que le ha hecho tan grande en 4 décadas, salvo por el estado de la voz de Ian Gillan, claro. Ya se sabe que la voz es el instrumento que más castiga el paso de los años, y los tonos altos que puede cantar cada vez son menores, pero aún así trata de suplirlo con una mezcla de carisma, algunos falsetes por aquí y algunas notas de Steve Morse tapando su voz cuando no llega por allá (un truco clásico para disimular carencias vocales).


Pero si hay alguien que sobresale es Steve Morse. Aunque su estilo no es de mis favoritos (no me gustan los guitarristas que vomitan 200 notas por segundo) y creo que en ocasiones se repite un poco (tiene un barrido típico que he oído ya en varios de sus solos), la verdad es que su dominio de la guitarra es apabullante. Tanto que fue la estrella total del show, por los comentarios que capté de personas de nuestro alrededor. En especial, en su momento de gloria, su solo: en un momento dado su guitarra se transforma -musicalmente- en una flauta y de ella emana una delicada y emotiva melodía. Aparte claro, de su ya clásico medley, en el que repasa riffs clásicos de otras bandas como Led Zeppelin o AC/DC o del típico juego con la audiencia "yo toco este punteo y vosotros lo repetís". Un fiera.


Centrándome en el concierto, arrancaron con casi media hora de retraso con "Fireball", "Into the fire" y "Strange kind of woman" del tirón. Al final del último tema Gillan y Morse trataron de repetir el juego que hacían en los 70s Blackmore y Gillan, cuando el primero tocaba un punteo que Gillan repetía con su voz, acabando finalmente en un largo grito, pero claro, los años pesan y no es lo mismo. Siguieron tocando temas de su últimos LPs "Rapture of the deep" y "Bananas" y clásicos principalmente con solos de Morse (mencionado anteriormente) y Don Airey, que nos hizo un guiño colando la melodía del "Qué viva España" entre varias. Por entre medio tocaron "Mary Long", para mi un temazo y una sorpresa ciertamente, por ser poco conocido.

Para cerrar el concierto antes de los bises se reservaron la artillería pesada: "Perfect strangers", "Space truckin'" (introducida por el bajo de Roger Glover), "Highway star" y la mítica-clásica-típica-archiconocida "Smoke on the water", con su clásico riff en sol. Mejor dicho, con EL RIFF, la progresión de acordes con la que Ritchie Blackmore marcó a cientos de músicos que le siguieron. Fue con diferencia el tema más coreado, ya que más de uno y de dos sólo se conocía esa canción de los británicos.


Tras la clásica pausa para hacer como que se van pero vuelven, los bises: "Hush" (es curioso que Gillan se digne a cantar este tema que no es de su época y que no quiera hacer lo mismo con los de Coverdale, una pena) y "Black night", introducida por un solo de Roger Glover, que demostró que no es manco tocando las gruesas cuerdas de su bajo. El único instrumentista que no hizo su solo fue Ian Paice (mezcla entre Elton John y Tim Robbins, por cierto), pero aún así quedó patente porqué es el único miembro de la banda presente en todas sus formaciones o Mark's, como les llaman ellos.

Os pongo el set-list, que puede contener algún error en el orden:
Fireball
Into the fire
Strange kind of woman
Rapture of the deep
Contact lost
Solo Steve Morse
Well dressed guitar
Wring that neck
The battle rages on
Mary Long
Solo Don Airey
Perfect strangers
Space truckin'
Highway star
Smoke on the water

Bises:
Hush
Solo Roger Glover
Black Night


Salu2, Paco.

martes, 18 de marzo de 2008

Mis 10 discos imprescindibles: "Toys In The Attic", Aerosmith (1975)

Cuando empecé esta sección tenía pensado comentar a lo sumo un LP por banda, pero llegando a la que podría decir que es mi banda favorita, me empiezo a arrepentir... Porque elegir entre los que para mí son sus 3 mejores álbumes como "Toys In The Attic", "Rocks" y "Pump" es como tener que elegir entre tu padre, tu madre, y... no sé, ese abuelo o abuela entrañable que todos hemos tenido en nuestras vidas.

Finalmente me he decantado por "Toys In The Attic", realmente es que más me gusta de los 3, aunque sea por la mínima. Aerosmith están considerados como pioneros del rock duro yanqui junto con gente como Grand Funk Railroad, Blue Cheer, New York Dolls o Ted Nugent entre otros, y con este álbum se consagran en los EE.UU. Acusados de ser un calco de los Rolling Stones en sus comienzos (tienen ciertas similitudes estéticas y musicales como muchos grupos de la época, pero ahí se acaba todo), aquí demuestran que son una banda con estilo propio. Es un LP plagado de clásicos potenciados por la producción de Jack Douglas, artífice del sonido que caracterizó a Aerosmith durante los 70.


Hablando ya del disco, abre con el potente clásico "Toys in the attic", un tema rápido cuyo riff principal pareció inspirar, bajo mi punto de vista, a Miguel Ríos en su "Bienvenidos". La letra es algo enigmática (traducción Made in PakoRock) pero no empaña en absoluto la pista:

"Luces, voces, gritos en el desván,
No se ve nada, el sueño es real.

Deja atrás las cosas reales, deja las cosas que quieres mentalmente.
Todas las cosas que aprendiste de los miedos, no se deja nada para los años."

Toda la velocidad con la que arranca "Toys" se frena con el medio tiempo "Uncle Salty", un tema que habla de abusos infantiles. Aerosmith no es conocido precisamente por tocar temas sociales en sus letras, más bien al contrario -sus temas favoritos son el sexo, el sexo y... eso que da tanto gustito, ya sabéis...-, pero curiosamente dos de sus temas más comprometidos hablan del abuso infantil (el otro es el archiconocido "Janie's got a gun" del "Pump").

Pasado el mensaje trascendente, volvemos al rock marchoso, macarra y algo stoniano con "Addam's Apple", o "La manzana de Adán", vamos, que es de lo que habla la canción pero en términos menos... religiosos. Y tras repasar el Antiguo Testamento, llega "Walk this way", con uno de los riffs más famosos del rock y unas letras en la línea de Aerosmith: cachondas, sexys e intrascendentes, pero divertidas. Y de paso meten algunos de los primeros "rapeos" o "proto-rapeos" de la música. De hecho, años más tarde volverían a grabar el tema junto con los raperos Run-DMC, relanzando su carrera.


Al ser un LP, tenía cara A y B, y la A se cerraba con "Big ten inch record", uséase "Gran disco de 25 centímetros" (como queriendo decir sin decirlo, ya sabéis a qué se refieren los 25, ¿no? ¿en serio? ¿habéis oído hablar de un tal Rocco Sifredi? pues eso). Es una versión de Dr. Demento, una antigua banda de blues. En este tema dicen que Steven Tyler pronuncia "except for my big ten inch" como "suck my big...", aunque él siempre lo ha negado...

La cara B arranca, inexplicablemente, con "Sweet emotion", todo un temazo que podría estar perfectamente en la cara A. Abre con una línea de bajo made in Tom Hamilton, al poco entra la guitarra de Joe "Fuckin'" Perry pasada por el talk vox -un trasto que mezcla el sonido de la guitarra con el aire que sale de la boca recogido por un tubo-, todo envuelto por los coros doblados por Steven Tyler que desembocan en un gran riff principal. El tema acaba con un gran solo con wah-wah de Perry. La letra es una típica historia de groupies. El siguiente corte es "No more, no more", una pista marchosa y un pelín popera que trata sobre la vida en una banda de rock, y que termina con otro largo e inspirado solo de Joe Perry.

En la recta final del álbum encontramos "Round and round", un tema más que similar al "When the levee breaks" de Led Zeppelin. Los parecidos son más que notables entre ambos lentos y pesados temas, la verdad, y denota que la banda también estaba influida por los de Page, Plant & cía. Y como era costumbre afortunadamente en aquella época en muchos discos de los bostonianos, la balada se dejaba para el final del disco: "You see me crying", un bonito y lacrimógeno tema en el que la banda es arropada por cuerdas y vientos.

Tras "Toys In The Attic" vendría el no menos poderoso "Rocks", y después la vorágine de giras, drogas -demasiadas-, piques internos, y en pequeña medida su incapacidad para triunfar en Europa, nos traería dos álbumes menores y la separación y sustitución de los guitarristas por dos casi desconocidos. Por fortuna, a mediados de la década siguiente, la banda se reúne, se reinventa con la ayuda de algunos letristas de éxito y vuelve a triunfar... al menos durante unos cuantos años. Como es costumbre, os dejo con el videoclip de "Sweet emotion" rodado para el lanzamiento de la caja "Pandora's Box":



Salu2, Paco.