Mostrando entradas con la etiqueta rock urbano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rock urbano. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de septiembre de 2010

"A veces cuesta llegar al estribillo", Rosendo (2010)

Cada vez que escucho un nuevo disco del tío Rosendo lo recibo con alegría, pero una sensación extraña sobre el apartado de las letras: con las escuchas acabo entendiendo lo que quiere transmitirme el artista -o eso creo-, pero de entrada, el mensaje no me llega al 100% a la primera. Y me consta que le pasa a muchos fans. Rosendo no escribe letras como el artista medio, a él le gusta variar mucho su vocabulario y usar muchas metáforas para contar sus historias, y es algo que le distingue del resto y para mi gusto eleva la calidad de cada disco, pero también hace que algunas ideas no se transmitan con la facilidad que tienen otros usando líneas como "tu política es basura/y me lleva a la locura" (ejemplo inventado, ejem).

En este disco me ha pasado algo parecido pero menos, ya que creo que las letras son algo más directas. Veamos los temas... "Mala tiña" comienza a volumen bajo para seguir con un clásico riff rosendiano de 4 acordes y letras sobre un siniestro e incordiante personaje al que seguro encontramos cada uno un semejante en nuestras vidas, aderezadas con palabros como disloque, maledicente o zopilotes. "Tú que... Yo que..." es un mediotiempo muy directo y algo comercial (por ello es el primer single) sobre las relaciones de pareja, un tema que entra y gusta fácil. De "Amaina tempestad", un tema rápido, me gusta el mensaje acerca de tomar las riendas de nuestro propio destino ("Al menos una vez hacerlo a mi manera/a ver si sale bien"), y sobre todo el gran trabajo de guitarra, con unos sensacionales punteos no complicados pero muy conseguidos, marca de la casa.

"Amenaza desastre" me parece un acertado retrato de la situación general y política que vivimos actualmente en España ("Demasiado desgaste, la verdad se intuye/y el miedo más, aquí no hay nadie"), muy bien dramatizado por la voz de Rosendo. "Contigo mismo" lo intuyo dirigido a cierto tipo de artistas con mucha fachada pero poco fondo, tema que desarrolla sobre una repetida ironía a ritmo de mediotiempo. Llegamos a un tema en el que Rosendo se sincera y nos regala algunas líneas con pensamientos suyos muy íntimos como artista ("Vivo condenado al equilibrio inestable/y la conciencia implacable/una de dos, inocente o culpable/.../Y lo que espero desde aquí en adelante/es que el cuerpo me aguante"), y es la balada "La cera que arde".

"Angelitos" es otro tema rápido con buenos cambios de ritmos, algún rapeo y otro buen solo de guitarra que pienso define muy acertadamente a nuestra clase política. De nuevo tenemos otro mediotiempo en "A moco tendido", un enrevesado tema sobre cómo nuestras expectativas en la vida se nos van escapando. "Rompe la cadena" es una balada con un Rosendo acompañado simplemente de su guitarra acústica y un mensaje muy claro sobre salirse del guión establecido por el sistema y defender nuestra libertad: "Sorteando el ideal/donde no te incluirán/rompe la cadena, no hay más". Este es uno de mis temas favoritos, tiene unas letras muy buenas.

En la recta final del disco tenemos "Ni gozo ni calvario", otro mediotiempo (y llevamos unos cuantos) en el que habla de todo un poco, con algunas líneas muy certeras sobre la crisis actual: "Se ha terminado la bonanza/se oculta el pasteleo/y dando coces a voleo/las vamos a pagar". Y para cerrar la obra, el tema-título "A veces cuesta llegar al estribillo", para mi gusto un temazo sobre un riff con cierto sabor a rock duro americano que nos cuenta con humor los pensamientos de Rosendo mientras compone alguna de sus canciones.

Para terminar, aquí tenéis el link del videoclip del primer single "Tú que... Yo que...".


Salu2, Paco.

miércoles, 7 de abril de 2010

"Bajo la corteza", Varios artistas (2010)

El pasado 23 de febrero se publicó "Bajo la corteza", un doble disco de versiones de Leño que la propia banda ha impulsado para, como dicen ellos en la web del proyecto, "ver como suenan las canciones vistas por otros artistas". Han procurado involucrar tanto a artistas ya consagrados como a otros emergentes, y ya sea dentro del ámbito rockero o de otros estilos. Y como ya comenté cuando se lanzó el último homenaje a Rosendo, para variar han salido covers muy buenas, otras escuchables y alguna que otra infumable, todo ello bajo mi humilde punto de vista, claro. Son 26 versiones, así que se han quedado muy pocas por versionear.

Respecto a los artistas, hay gente sobradamente consagrada en el ámbito rockero como Miguel Ríos, Luz Casal, Extremoduro, Barricada, Burning, Antonio Vega o Celtas Cortos entre otros. También hay artistas conocidos pero poco rockeros como Edith Salazar (que fue profesora en OT) o Javier Ruibal (cantante y guitarrista de flamenco). En cuanto a artistas no tan conocidos (al menos por mi) están El Bardo, La Shica, Dwomo, Garaje Jack, La Voz de los Nadie o Salida Nula. No se han quedado fuera dos bandas ya dedicadas a homenajear a los Leño como La Leñera o Maneras de Vivir, e incluso el propio hijo de Rosendo, Rodrigo Mercado.
Leño a principios de los 80.

Centrándome ya en los temas, destaco la versión que hacen Garaje Jack de "La fina", convirtiéndola de blues tranquilito a rock cañero y bailable, con una voz femenina muy potente y vacilona; "Sin solución" por el malogrado Antonio Vega, que le imprime velocidad quitándole cierta tristeza original, otra gran versión; "La nana" por Edith Salazar, confieso que me emocionó la primera vez que la escuché, ya que esta mujer tiene una poderosísima voz y en este tema se sale totalmente; "Qué tire la toalla" por los Mojinos Escozíos, es un tema que les viene al pelo y en el que se oye un discurso de Manuel Ruiz de Lopera en lugar del de un político de la original, como queriendo decir; "Entre las cejas" de una gran Luz Casal, lo inicia como una balada tranquila que se transforma en un rock; "Apágalas" de Salida Nula, que hacen un ska de un rock and roll clásico como si así se hubiese escrito originariamente.
Leño y su productor Manolo Camacho en 2010. Foto sacada de manerasdevivir.com.

Como versiones muy fieles a los originales están "No se vende el rock'n'roll" de Boikot, "Si señor, si señor" de Porretas (casi clavado), "Corre, corre" de Maneras de Vivir, "El tren" de Extremoduro (aún más potente y más parecida a cómo la tocaban en directo), "Se acabó" de Raúl Rodríguez o "Todo es más sencillo" de los M-Clan. Me ha sorprendido positivamente el enfoque flamenco que le da Javier Ruibal a "Calendario", el sabor a country con que El Bardo aborda "Insisto" o el tango en que transforma Marcela Ferrari un rockero "Mientras tanto". Y hay una versión que me deja un sabor agridulce, y es "La noche de que te hablé" de Celtas Cortos: aunque los arreglos y la interpretación son impecables, quizás me esperaba un enfoque más marchoso, por lo que el tempo lento que le dan se me hace extraño.
Los Leño en su actuación sorpresa del 17/02/2010, una reunificación temporal que muchos pensamos que no veríamos jamás. Foto sacada de manerasdevivir.com.

Para finalizar, hay algunas versiones que me gustan tan poco o nada que directamente pulso skip en cuanto comienzan. Concretamente el "No voy más lejos" de Burning & Pereza: no soporto a Pereza -nunca he entendido cómo de un grupo tan bueno como Buenas Noches Rose pudo surgir algo así- y esta versión me parece pésima y un intento fallido de "rolling-stonizarlo". O las "Cucarachas" de Dwomo: la letra se intuye porque está pasada por un filtro que la hace poco audible, y la música pues no me dice nada, la verdad. O el "Sorprendente" de La Shica, demasiado minimalista para mi gusto. De todos modos es un doble disco muy recomendable si os gusta Leño.

Como punto y final del post os dejo un fragmento del concierto sorpresa que dieron Leño en el show de presentación del disco. Y como suele decir Rosendo: "¡¡¡Pa siempre Leño!!!".

Concierto de Leño en Madrid (2010)




Salu2, Paco.

sábado, 10 de enero de 2009

Mis 10 discos imprescindibles: "Para mal o para bien" - Rosendo (1994)

Tengo que reconocer que prácticamente no escucho casi nada de rock español o en español actual, y lo poco que oigo últimamente son las novedades del señor del que voy a hablar, alguna cosilla que descubro de casualidad (como mis paisanos Dkapitors y su primer disco "El primer crim") y muchos clásicos.


Rosendo Mercado es el músico español al que más admiro. Sin ser el guitarrista más virtuoso ni técnico de nuestra escena (en su estilo tampoco es necesario tocar 300 notas por segundo), sin tener una gran voz (aunque canta muy bien con lo que tiene), con una imagen alejada del clásico rockero mojabraguitas (su tocha ya mítica, pelo largo, un aro en una oreja, camiseta blanca o negra, tejanos y zapatillas, nada más), con una música nada enrevesada (rock urbano) y una actitud bastante humilde, ha conseguido ser uno de los músicos españoles más respetados por todos, rockeros o no.

Rosendo lleva 4 décadas en el mundo musical. En su primera época pasó por bandas como La Patata Química, Yesca, Fresa o Ñu, posteriormente formaría los míticos Leño, que dejaría en lo más alto para iniciar su carrera en solitario, y así sigue hasta hoy. Durante estos años se ha consolidado en el rock urbano, género mezcla de rock clásico, punk rock y rock duro, aunque no le ha hecho ascos a otros estilos (ha compuesto varios blueses, reggaes y baladas).

Hace años tenía una camiseta con la portada del disco. Triunfaba la jodía...

"Para mal o para bien" es mi disco favorito de Rosendo, en parte por las circunstancias personales que viví cuando lo descubrí, pero sobretodo por la calidad de su música. Sus dos discos anteriores ("Deja que les diga que no!" y "La tortuga"), para mi gusto habían bajado un poco el nivel de "Jugar al gua", y además el sonido de la guitarra era mejorable. En "Para mal o para bien" Rosendo toca varios palos, como el rock duro, el rock clásico, algo de punk, alguna balada y un gran reggae acústico, escribe unas letras realmente buenas y lo combina todo -bajo la producción de Eugenio Muñoz- con un gran sonido.

Bombo, caja, bombo, caja, bajo y riff en Si. Así comienza "De qué vas?", potente mediotiempo dedicado a su hijo Rodrigo, al que la letra debió molestar más que una colleja por su incisividad:
¿De qué vas? Siempre impresionando como el trueno.
Dime ¿de qué vas? Si aún no has aprendido a sonreír.
Confundes marginal con "nunca me dan lo que yo quiero"
y pienso maldición eres un corazón salvaje, ¿de qué vas?


Una intro de piano, guitarra con wah-wah, bajo de slap y percusiones varias da paso a "Tengo que no tengo", tema en el que Rosendo nos explica el hastío con el que una persona media afrontaba el día a día en aquella época (recordemos que estábamos en plena crisis de los 90). Y es curioso, pero 14 años después, el siguiente tema "Puedo ser más eficaz" vuelve a tener vigencia plena. Este rock clasicón que hablaba de aquella crisis, aplicado a la actualidad no desentonaría, y tal que antaño ahora también me quedo con su "Prefiero pensar que mañana nada va a ser igual". Gran solo de guitarra, por cierto.

"A la sombra de una mentira" es una calmada y delicada balada que frena en seco el inicio del álbum, y en la que de fondo podemos oír el sonido del mar en el Cabo de Gata, lugar en el que se grabó el disco. En "Hasta de perfil" Rosen vuelve a pisar el acelerador, esta vez con la ayuda de dos miembros de Celtas Cortos a la flauta y violín, que meten unos grandes arreglos. Arreglos que con su actual formación guitarra-bajo-batería se pierden, obviamente, sin impedir que siga siendo un temazo. La letra también es brillante, una crítica a alguien a quien se le sube el poder a la cabeza.


"Como estatuas de sal" también cuenta con colaboración externa, esta vez son los coros de Los Dalton. Es un tema rápido que critica, bajo mi punto de vista, la actitud pasiva de la juventud del momento y sus escasas aspiraciones de cambio. "Lo que tú y yo sabemos" es una versión de Antonio Vega que habla de la vida del músico durante una gira y su soledad. Gran tema. Igual que "Es natural", una canción en la que Rosendo parece hablarnos de él mismo ("No sé aguantar del tirón y me escaqueo de vez en cuando/huyo de las luces del flash como si hubiera que esconderse de algo") e incluso de su presente y futuro en solitario.

"Díselo tú!" es uno de los típicos reggaes que no suelen faltar en los últimos discos de Rosendo. La letra es hilarante, y destroza al típico "flipao", al fantasmita de turno, al pijo snob que no se pierde ni una, vamos. Suerte que llega Rosen para ponerlo en su sitio... o para que lo hagamos nosotros ("díselo tú, compadre"), y se aleja silbando. "Mi tiempo" es un tema con unos cambios de ritmo interesantes y una letra algo enigmática, que diría que versa sobre un caso de corrupción, aunque tratándose del Rosen, a saber... Cierra el álbum el instrumental guitarrero "Suspensivos".

Os dejo con un vídeo en directo de "Díselo tú!":



Salu2, Paco.

jueves, 7 de febrero de 2008

Mis 10 discos imprescindibles: "¡Corre, corre!", Leño (1982)

Unos datos rápidos sobre el contexto español para situar al LP: 1982 es el año del mundial de Naranjito (servidor vió en el partido de inauguración a Maradona con 5 añitos); un año antes habíamos tenido el intento de golpe de estado del 23-F; Calvo Sotelo era presidente del gobierno (dato importante, luego veréis el porqué) hasta que en octubre gana las elecciones generales el PSOE; la movida madrileña está en pleno auge, desbancando al rock duro; el Papa visita España; se aprueban estatutos de autonomía varios; España se adhiere a la OTAN... y así hasta el día de hoy.

En este contexto, Leño era una de las bandas más grandes del panorama rockero en España, por no decir la más grande -en mi opinión, son y serán los más grandes de aquí siempre-. Se habían consolidado como un magnífico "power-trío" de rock urbano, con Rosendo como líder indiscutible y principal compositor, que a pesar de no ser un virtuoso a la guitarra y mucho menos al micro, tenía un carisma inmenso y un talento para las letras que ya destacaba, y contaba con una potente base rítmica formada por Ramiro Penas a la batería y Tony Urbano al bajo. Sus conciertos llenaban pabellones, hacían giras con Miguel Ríos, tocando con gente como Luz Casal o el ahora jefe de la innombrable, Teddy Bautista, y vendían una cantidad de discos respetable.

Y todo esto se ve plasmado en el disco: si el anterior trabajo de estudio, "Más madera", tenía unos temas muy buenos pero arruinados por los infames arreglos de teclado estilo new-wave de Teddy Bautista, "¡Corre, corre!" es puro rock urbano de guitarra-bajo-batería sin más. La banda se quiso quitar ese sonido artificial de encima y lo consiguió con nota.


El LP arranca con "¡Corre, corre!", un tema rápido que habla de salirse de lo establecido, de no seguir las reglas:

Lo tienen decidido, debes ser otro eslabón
¡Corre, corre!
Y tú desde muy crío te saliste del renglón.
¡Corre, corre!

Le sigue "Sorprendente", un tema con aires pop-rock que más tarde versionarían los S.A., y que parece un autorretrato del Rosen ("Soy bastante deficiente/me gustaría ser feliz/No tengo cuenta corriente/dime qué puedo hacer por tí") dedicado a alguien cercano. "No se vende el rock and roll" es un rock clásico que arranca con un punteo al más puro estilo Chuck Berry y que habla de la movida, de cómo se vendía como rock algo que claramente no lo era, aunque desde los medios (y el poder) se encargaron de apoyarlo. En la parte central del tema, Tony Urbano y Ramiro Penas meten sendos solos con sus instrumentos, demostrando que no son mancos.

"La fina" es un pedazo de blues de barra en el que Rosendo nos da una lección sobre ligoteo, contándonos la historia de una conquista que le sale rana por recatada. Casi podemos imaginárnoslo apoyado en la barra de un tugurio mientras se lamenta al paciente camarero de turno. Por cierto, el blues es un género que suele meter Rosendo en la mayoría de sus discos, quizás para homenajear a su gran ídolo, Rory Gallagher.

"¡Que tire la toalla!" es un tema con miga, ya que cuentan que alguien identificó al entonces presidente Calvo Sotelo con el protagonista del tema ("Esa imagen convincente/que sale en televisión/madera de presidente/hombre serio") y consiguió que se censurara en las principales emisoras de radio del estado. Un tema atemporal que podría aplicarse a cualquier político de cualquier época, incluyendo la actual, por supuesto. Luego viene "Entre las cejas" y te lanza un mensaje de optimismo para que no te conformes con lo que te rodea y te muevas para cambiarlo.

"No lo entiendo" es un tema rápido en la línea de "¡Corre, corre!", y en el que Rosendo me recuerda un poco a Paco Martínez Soria en "La ciudad no es para mí", ya que ironiza sobre la velocidad con la que los cambios sociales se sucedían. Incluso canta algunas estrofas en catalán. De hecho, los otros dos miembros de Leño eran catalanes. El disco cierra con "¡Qué desilusión!", un medio-tiempo algo oscuro en la que un taciturno y hastiado Rosendo sólo encuentra consuelo en la música.

Lo que sucede tras este discazo es historia: gran gira, separación, problemas legales entre Rosendo y Zafiro, primer álbum en solitario del de Carabanchel, etc. Pocos artistas pueden decir que lo dejaron en su momento artístico más alto, Leño lo hizo y por ello hay tanta gente que los recuerda tan bien y desea que se junten de nuevo. Personalmente creo que sería un error, pero quién sabe... Ahí tenéis el vídeo del tema "¡Corre, corre!", disfrutadlo:




Salu2, Paco.