Sigo repasando las andanzas de nuestra selección en los últimos 30 años (la primera parte está
aquí)...
Con
Clemente en el banquillo, en la primera fase nos toca
Alemania (1-1),
Corea del Sur (2-2), y nos la jugamos con
Bolivia. Y vivimos una circunstancia que repetiremos en más ocasiones:
las cuentas para la clasificación. Es decir, tenemos que calcular "si perdemos pero este empata, pasamos" o "si empatamos pero el otro pierde por más de 3 goles, pasamos". Por fortuna se vence a
Bolivia (3-1) y pasamos fácilmente los octavos contra
Suiza (3-0). Pero en cuartos tenemos a
Italia.
Ay amigo, Italia. Y volvemos a otro tópico:
jugamos como nunca y perdemos como siempre. Tópico mitificado, por cierto, porque
si realmente juegas mejor (concepto que es bastante subjetivo), por lógica
acabas ganando.
Luis Enrique protesta al árbitro tras recibir el codazo de Tassoti.El partido en sí tiene de todo: empezamos perdiendo, en la segunda parte empata
Caminero, Fallinas... perdón,
Salinas erra un gol cantado ante
Pagliuca (similar al
fallo de Cardeñosa del '78) que nos daba la victoria, cuando quedan 3 minutos para los 90'
Roberto Baggio hace un gol a la contra y en el tiempo de descuento... la acción de la
infamia:
Luis Enrique se interna en el área para rematar un centro y
Tassoti le propina un
codazo en la nariz, provocándole una aparatosa hemorragia. El árbitro
Sandor Puhl no lo ve, termina el partido, se monta una pequeña tangana y a la calle, esta vez de forma injusta. Una lástima, porque a pesar de Clemente la selección contaba con grandes jugadores del por entonces decadente
Dream Team blaugrana y de otros equipos, y con otro enfoque más ofensivo quizás se hubiera llegado más lejos.
Pasamos a segunda fase tras quedar detrás de
Francia (1-1), empatar con la
Bulgaria de
Stoichkov (1-1) y ganar a
Rumanía (2-1) en otra clásica jornada de cálculos (si empatábamos nos adelantaba
Bulgaria y a casita). En
cuartos (ays, cuartos) nos cruzamos con la anfitriona, y seguimos el guión "jugar como siempre, bla bla bla", con fallo de
Manjarín ante
Seaman al estilo Salinas/Cardeñosa incluido hacia el final del partido. En la
tanda de penaltis tampoco nos salimos de lo escrito, y el fallo de
Nadal en el 4º lanzamiento sella la eliminación.
Hierro y Manjarín, después de la derrota ante Inglaterra. Clemente se empeñó en convocar, además de pocos delanteros y muchos defensas, a
Andoni Zubizarreta. Zubi lo había ganado prácticamente todo en el fútbol con el
Barça, pero por aquel entonces se había casi retirado y el mundial sería su última actuación. Y vaya actuación para cerrar una impresionante carrera: en el minuto 93' del primer partido contra
Nigeria y yendo empatados a 2,
Lawal se interna por la banda y centra al primer palo, donde Zubi espera al balón para despejarlo a córner, pero inexplicablemente lo cuela en la portería.
Zubizarreta lamenta su gol en propia puerta.El segundo partido lo empatamos con
Paraguay y nos la jugamos contra
Bulgaria, aunque no dependemos de nosotros, si no de otros (la tradición de las cábalas de la última jornada): si
Paraguay pierde o empata y nosotros ganamos, estamos clasificados. Pero no...
Paraguay vence, goleamos inútilmente a
Bulgaria por 6 a 1, y a la calle con una
sensación de ridículo espantosa.
Si bien el penalti fallado por
Raúl contra
Francia en...
¡cuartos! ¡lo habéis adivinado! ayudó a que no pasáramos de ronda, el fallo de
Molina contra
Noruega en el primer partido (0-1) no impidió el pase a cuartos, aunque sí lo dificultó, ya que volvíamos a depender de una carambola en la última jornada para clasificarnos. Y esta vez fue épica a más no poder: partido contra
Yugoslavia, nos pegamos todo el encuentro yendo por detrás en el marcador, hasta que en los minutos 94' y 95'
Mendieta y
Alfonso consiguen la remontada definitiva (4-3).
De infarto.
Raúl falla el penalti ante Barthez.En cuartos caemos contra la campeona del Mundo del momento y posterior de Europa (pequeño consuelo para los de
Camacho, algo es algo),
Francia, después que Raúl envíe un penalti por encima de la portería defendida por
Barthez cuando íbamos perdiendo.
La primera fase fue fácil y pasamos con 3 victorias, y en octavos sufrimos demasiado contra
Irlanda pero
vencimos en los penaltis, rompiendo una maldición que venía de 1986, gracias a
San Iker Casillas. Pero en
cuartos, contra uno de los anfitriones, los surcoreanos (que venían de ganar a
Italia con la ayuda arbitral, paradojas de la vida), la
doble maldición cuartos-penaltis se volvió a cernir sobre la roja, ayudada por la nefasta actuación del colegiado
Gamal Ghandour (recordad aquel balón centrado desde la línea de fondo por
Joaquín que sólo él y su linier vieron cómo salía de banda). En los penaltis volvimos a sucumbir, y concluía el ciclo
Camacho.
Adiós a las "ronchas" sobaqueras...
Helguera protesta inútilmente ante El Ghandour.Primer y último campeonato bajo los mandos de
Iñaki Sáez. Encuadrados en un grupo complicado con la anfitriona
Portugal,
Grecia y
Rusia (los dos primeros equipos
finalistas del torneo, por cierto), nos clasificamos tras una difícil previa en la que tuvimos que recurrir a la
repesca contra
Noruega. Una derrota con
Portugal, un empate con
Grecia y una victoria con
Rusia es todo lo que sacamos del europeo.
La afición española vive una nueva decepción en Portugal.Debut mundialista de
Luis Aragonés en el banquillo, la primera ronda fue un camino de rosas, con 3 victorias ante
Ucrania (4-0),
Túnez (3-1) y
Arabia Saudí (1-0), pero en octavos nos cruzamos con una
Francia que venía de víctima tras clasificarse sufriendo como segunda de grupo. Pero amigo,
Francia siempre será Francia, y más en partidos oficiales. Y más si tiene delante a España. Y esta vez no iba a ser menos, claro.
Vieira marca el segundo gol de Francia. Zidane, quien por cierto se retiraría del fútbol en activo tras el mundial después de una discreta temporada en el
Real Madrid, lideró a los franceses en un brillante partido en el que remontaron el 1-0 de
Villa con 3 goles, el último de ellos un golazo de Zizou de jugada. A algunos les consoló que nuevamente
Francia llegara a la final pasando por encima de
Brasil y
Portugal,
a mí no. Teníamos una selección muy potente y sobretodo joven, con jugadores de gran calidad técnica (ahora les llaman
jugones), muchos de los cuales han ganado esta
Eurocopa 2008, y a pesar de tener enfrente un rival de la envergadura de
Francia, creo que
se podía haber llegado más lejos.
Como veis, hay 3 elementos presentes hasta ahora en muchos de los torneos en los que participaba la roja, a saber:
las caídas en cuartos,
las derrotas en tandas de penaltis y
las cábalas en primera ronda al depender de terceros para pasar de fase. Afortunadamente,
la selección actual ha pulverizado todas esas "maldiciones", venciendo todos los partidos, derrotando a enemigos eternos como
Italia en tanda de penaltis para más INRI, ganando en la final contra un equipo que tiene el culo pelado por historia en estos torneos y, sobretodo, desplegando un juego impresionante. Esperemos que el próximo mundial vaya tan bien...
Salu2, Paco.